Fue reconocido por la ONU como uno de los Diez Jóvenes Sobresalientes del Mundo

“El argentino que pasó de no tener techo a crear casas para refugiados del mundo”, “Diseñar para la paz”, “Un argentino presentó en EE.UU. un plan innovador para ayudar a refugiados” y “Dejó de lado los objetos de lujo para diseñar productos que brinden soluciones a la gente” son algunos de los títulos con los que los medios de comunicación se refirieron a Nicolás García Mayor y su historia. Es que, a sus 38 años, el diseñador industrial bahiense inspira admiración y orgullo.

“La mía es la historia de un pibe común”, dijo Mayor en una de sus entrevistas a la prensa. “A los 12 años quise ser discjockey, pero no tenía dinero para comprar los equipos. Así que me inventé una mezcladora de sonidos con luces y efectos. Tan mal no sonaba porque me contrataban para las fiestas del colegio y hasta para casamientos”, agregó.

Es el hijo del medio entre tres hermanos de una familia con pasar modesto. Su padre colectivero y su madre costurera. Una familia de oficios en la que la creatividad y la curiosidad estaban a la orden del día: Nicolás cuenta que, de chico, disfrutaba de desarmar cosas para ver cómo funcionaban.

Cuando terminó la secundaria, se fue a estudiar Diseño Industrial a La Plata, no sin sacrificio. Su meta era llevar el primer título universitario a su familia. Para pagar el alquiler, mientras cursaba sus estudios trabajaba haciendo las tareas de mantenimiento del edificio donde vivía y también en el buffet de la universidad, haciendo hamburguesas. Para dormir, no había tiempo.

En medio de la crisis de 2001, los amigos con los que compartía el departamento se fueron. En una época difícil en la Argentina, sin dinero para la renta ni lugar para vivir, empezó a diseñar stands para el dueño de una prepaga al que le propuso trabajar gratis  a cambio de que lo dejara quedarse en una clínica que tenía abandonada. En esas condiciones cursó sus dos últimos años de carrera y diseñó un proyecto para mejorar el mundo: un refugio instantáneo para víctimas de catástrofes naturales y migrantes.

El  C-Max System, nombrado así en honor a su hermano menor, Carlos Maximiliano, se transformó en su tesis de grado, mediante la cual obtuvo, con un 10, el título de Diseñador Industrial en la Universidad Nacional de La Plata. Hoy, puede ayudar a millones de personas. Se trata de una solución habitacional provisoria para casos de emergencia y catástrofes –guerras, inundaciones, terremotos–. El refugio se arma en once minutos, es una especie de container que se despliega, convirtiéndose en una “minicasa”, equipada con los enseres necesarios para subsistir: tiene unidades sanitarias, kit de supervivencia y capacidad para una decena de víctimas.

“El proyecto lo hice cuando no tenía ni para comer, vivía en la sala de radiología de un hospital abandonado en La Plata. Las maquetas las armé con cosas que saqué de la basura, pedazos de plástico que encontré tirados y consultando bibliotecas”, le dijo  García Mayor a TN.com.ar.

Después, la vida de Nicolás dio un vuelco. Trabajó en centros de diseño de automóviles y objetos de lujo. Vivió como “diseñador cool de moda” en Barcelona, donde las principales marcas le pedían trabajos. Trabajó y vivió en Europa y Emiratos Árabes desarrollando proyectos de diseño de productos y espacios de arquitectura como consultor en distintas compañías líderes como Jaguar, Volvo, BMW, Audi, Coca Cola, Google, Facebook, entre otras. Fue multipremiado a nivel mundial. Sin embargo, al ver que en el mundo hay tantas necesidades básicas insatisfechas, ha tratado de enfocarse mucho más a aportar soluciones en esta área que a diseñar y vivir con glamour. Así es que decidió vender lo que tenía y apostar todas las fichas a C-Max, el proyecto de su vida.

En 2013, expuso su idea ante la Asamblea General de la ONU y, en 2014, fue nombrado por esta organización como uno de los Diez Jóvenes Sobresalientes del Mundo por su contribución a la Niñez, la Paz Mundial y los Derechos Humanos. Obtuvo el apoyo de diversos organismos y llegó a reunirse con el Papa Francisco, pero aún así no consiguió los recursos suficientes para la producción de los refugios.

Sin bajar los brazos, después de intentar sin éxito durante varios años producir desde Argentina a gran escala, decidió tocar puertas en los Estados Unidos. Durante la presidencia de Barack Obama, el gobierno le reconoció su labor en el campo de la innovación humanitaria y le dió la residencia permanente como “Brillant Talent”.

“Me dieron una visa que casi no se da, fue una bienvenida a mi forma de trabajar. Es raro pensar en ayudar a los refugiados a tres cuadras de la Casa Blanca. Para un pibe que viene de Villa Mitre, Bahía Blanca, sin saber inglés, es bastante especial”, contó García Mayor a los periodistas de TN.com.ar. Y agregó: “Tenemos drones, tenemos robots pero no hay planes reales de preparación ante catástrofes. ¿Por qué tenemos que salir a juntar frazadas cuando hay millones de dólares en presupuesto, tecnología y organismos destinados a eso? Hay que trabajar mundialmente para estar preparados para las crisis”.

Nicolás García Mayor dará la charla magistral “Diseño centrado en las personas, el Diseño Urgente”, el viernes 6 de octubre, a las 16:30, en el Centro Cultural de la Ciencia.  

https://www.cultura.gob.ar/nicolas-garcia-mayor-creador-de-un-refugio-instantaneo-para-victimas-de-catastrofes-naturales_4885/